La ocurrencia de una infidelidad no significa necesariamente que se acabó el amor. Más bien, es una oportunidad para recomendar ir a terapia, porque de esta manera una persona puede comprender sus motivaciones para ser infiel y aprender a sincerarse con respecto al compromiso con su pareja. De otro lado, la persona afectada con la ayuda de la terapia puede comprender los sentimientos que le genera la infidelidad del otro y decidir si está dispuesta a asumirla y a reparar el vínculo de forma conjunta con la otra persona.
Una terapia de pareja puede ayudar a que los miembros se entiendan, fortalezcan su comunicación o, por el contrario, decidan finalmente que lo más adecuado es la separación, considerando la infidelidad, sí, pero también otros factores que son vitales para la continuidad de la relación.
Existen parejas que viven una infidelidad de cualquiera de las dos partes y está dispuesta a continuar la relación, pero trabajando para reparar el vínculo y la confianza. En diversas ocasiones, el/la infiel se arrepiente, pero se debe ser consecuente porque si la relación se reconstruye en base a una confianza renovada y esta no se respeta, es probable que el vínculo se destruya para siempre.
Hay que tener claro que el amor romántico se acaba en las parejas, usualmente después del primer año de relación, por eso son importantes el compromiso, el respeto y la comunicación constante, como factores para construir a diario una relación sólida, capaz de soportar cualquier tentación o crisis, es un esfuerzo conjunto.
Artículo elaborado por las psicoterapeutas:
Lic. Rocío Marthans
Lic. Emil Blondet
Lic. María Reina Vetter

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